¡Sigue participando, Lilita!
(Pido perdón si el comentario ya se hizo en otro lado. Juro que no es plagio, en todo caso, falta de lectura y originalidad)
un pelotudo cualquiera con blog propio
UN MILITANTEComo una de esas cosas de las que habla Serrat que uno guarda en un rincón del alma, así guardaré la primera y única charla a solas que mantuve con Juan Bruno Tavano. Aquella conversación, realizada cuando ya era un hecho reconocido su derrota electoral y que sólo anunciò a algunos de sus compañeros, constó de mi parte de una aclaración y un pedido. La aclaración fue que mis críticas en el Concejo Deliberante a algunas de sus políticas municipales, jamás lo alcanzaron a él como persona. Nobleza obliga recordar que ni en nuestras más encarnizadas peleas ni él, ni el bloque de concejales del entonces oficialismo, ni quien escribe estas líneas, caímos en la agresión gratuita y la provocación artera (lo aprendí en el debate con sus mejores espadas en el recinto del Concejo: el “Chino” Navarro, Don Carlos Pisani, Carlos Fiorentino y Ramón Macari).
...Aquel hombre, con su mirada perdida, seguía hablándome y me dijo que había que recuperar el peronismo y que tenía una certeza: “BESUZZO, YO SÉ QUE SOY EL HECHO MALDITO DE LA BURGUESIA DE LOMAS. ALGUNOS PROPIOS Y OTROS AJENOS, NO ME PERDONAN MI ORIGEN. NO PERDONAN QUE UN HOMBRE COMO YO HAYA SIDO INTENDENTE”. Tavano cuidó aquellas palabras como alguien cuida a sus hijos, a sus nietos, a sus flores. Tavano fue un militante (el mayor y mejor atributo que pueda tener un Intendente del conurbano bonaerense) y acaso asumió en sus últimas horas de vida la responsabilidad del traspié electoral del pasado 24 de octubre mientras miraba ese inconmensurable mar que tantas veces había cobijado su propia felicidad. Para él, como para cualquier militante, resulta intrínseco el asumir personalmente los costos y los errores de la derrota, aún aquellos que le fueran ajenos.
...A la altura del gigantesco quinto mate, hizo mención a su pelea contra Yabrán. Cualquier militante político sabe que aquello le trajo consecuencias, presiones y amenazas que él jamás magnificó y a cualquier estúpido puede pasársele por alto aquel hecho y vituperarlo gratuitamente sin saber que, aún en la más cruenta confrontación política hace falta el “don de gente”, su ausencia no nos hace más combativos, nos hace más estúpidos. Juan Bruno Tavano era un hombre de la democracia, las palabras de la Concejal Cimarelli en su última sesión para con él así como el emocionado homenaje que le tributó el Concejal Nestor Fleitas, pueden dar fe desde la U.C.R. de lo que digo. Ese hombre que charló conmigo, más allá de sus errores y de sus aciertos, conocía a su pueblo, sus alegrías y sus tristezas llevándose de cada acto o de cada reunión el olor y las marcas de los barrios, ya sea el humo de un choripan o la salpicadura de barro en su ropa. Las pequeñas vecinas, los inmensos morochos, los acongojados gringos, los inconsolables ancianos, los más humildes militantes de los barrios más pobres de Lomas de Zamora que entraron, salieron, tocaron su cabeza, aplaudieron y poblaron de lágrimas su velorio son el mejor testimonio de lo que digo.
Tavano se fue de Lomas de Zamora con un pagadiós
Firmó un decreto para adelantarse su aguinaldo. Y los empleados públicos llevaban un mes sin cobrar
En noviembre, Bruno Tavano tenía urgencia por cobrar 2.500 pesos como adelanto de su aguinaldo. Y aprovechando el poder que le daba ser el intendente de Lomas de Zamora, no dudó en firmar un decreto otorgándose a sí mismo el beneficio, en un municipio en donde los empleados llevaban un mes sin cobrar sus sueldos y la deuda pública araña los 50 millones de pesos.
Aunque acotada a sí mismo, la de Tavano fue una versión tardía del salariazo. La historia del adelanto arrancó y terminó el tres de noviembre. Las elecciones del 24 de octubre estaban impugnadas en la Justicia, pero el intendente sabía que estaba a punto de perder la reelección y terminar su gestión en poco más de un mes. Así, elevó una nota al secretario de Economía y Hacienda del municipio en la que solicitaba un adelanto de 2.500 pesos de los haberes a percibir a cuenta del SAC (aguinaldo). Sin embargo, ese mismo día la contadora general interna de la intendencia, Susana Suppa, informó que a la fecha, el monto solicitado por el Sr. Intendente como anticipo de haberes no se encuentra devengado, por lo que no resulta factible la prosecución del trámite.
Pero Tavano estaba decidido a recibir su adelanto como fuera, así que ese mismo día firmó el decreto 3223. En uso de las atribuciones que le confiere el artículo 108 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, el artículo 1 del decreto autoriza a la Dirección de Contaduría General y a la Dirección de Sueldos y Haberes a librar orden de pago y cheque por un importe de 2.500 pesos en concepto de anticipo de SAC a favor del Sr. Juan Bruno Tavano .El artículo 2 aclara: Dése al presente el carácter de decreto de insistencia.El mismo 3 de noviembre, Tavano tuvo en sus manos el cheque 85230038 del Banco de la Provincia de Buenos Aires, con sus 2.500 pesos.Además de la ansiedad por cobrar ese dinero, lo llamativo del trámite sumario fue el contraste con la situación del municipio...
"Yo sé que soy el hecho maldito de la burguesía de Lomas. Algunos propios y otros ajenos, no me perdonan mi origen. No perdonan que un hombre como yo haya sido intendente”.
"Todo lo que no se legisla explícitamente en favor del más débil, queda legislado en favor del más fuerte."
“Las zonceras... consisten en principios introducidos en nuestra formación intelectual desde la más tierna infancia –y en dosis para adultos– con la apariencia de axiomas, para impedirnos pensar las cosas del país por la simple aplicación del buen sentido.”
"Si no andan prevenidos, los medios de comunicación los llevarán a odiar a los oprimidos y amar a los opresores"